Recuerdos que marcan, tu vida, tu memoria, tu ser. Recuerdos que se llevan una parte de ti. ¿acaso es necesario todo el drama que causa un recuerdo? Depende de la fugacidad que conlleve este, depende de cuan fuerte fue para ti. o para mí. El recuerdo es solo una forma mortal de destruirnos, es el monstruo que se carcome las ganas de seguir. ¿que si te recuerdo? No te hagas ilusiones, cariño, te vivo, te siento, te amo. Deja de mirarme, nos revives, y aunque te lo pida no lo dejes de hacer. A veces los recuerdos salen en forma de lagrimas, lagrimas cargadas de pesados sentimientos, que sucumbían en tu interior, haciendo de tu conciencia un constante -te extraño-. Otras veces, te llenas de rabia, y luchas contra ti mismo tratando de encontrar la respuesta a preguntas sin sentido, que te afligen, te derrumban, te rompen.
(en honor a Leidy Lopez) Ojala, los recuerdos fueran como los dientes de león, si así, tal cual. Los ves, los amas, los cortas, los soplas, el viento se lo lleva, los olvidas, y ves otro. Los recuerdos perduran, te marcan, y otros se quedan. Te lastiman, te hieren.
Y ¿por qué no cambiar los recuerdos por momentos? ¡si! un -quédate, y luchemos- nunca esta de más, y más cuando se trata de ese Ser.

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