sábado, 27 de abril de 2013

Letras...

''Diablos... Tener que pensar, ahora, al cabo de tantos, tantísimos años, que en el fondo fuimos mejores por carta.'' La amigdalitis de tarzán. 
Ilógico, siempre pude escribirte cosas maravillosas, siempre pude sorprenderte y sacarte sonrisas. Pero ........ Nunca logre sostenerte la mirada y decirte las mil cosas que pasaban por mi mente, jamás logre dejarte callado y esperar al menos una disculpa. Siempre tuviste la satisfacción de mirarme y decir ves como tengo razón. Me quede callada, no por miedo, ni por cobardía, quería escuchar cada palabra que decías, cada mentira que inventabas, cada cosa que me enamoraba. Soporte cada mala palabra, cada lagrima derramada. Pero siempre llegaba al conclusión de que debía escribirte, o al menos inspirarme un poco con lo que me hacías sentir. Cada vez que hablábamos mis ojos delataban el temor que tenía de perderte, jamás lo dije, lo siento, soy el silencio que te gusta contemplar. Hablábamos por horas, de todo, de nada, de lo nuestro, de todo lo que ayer desechamos. Lo lamento, se que debí decírtelo y en algunos casos hasta gritártelo. El dolor que me carcome por dentro no me dejo, de verdad lo lamento. 

Deje plasmado en un papel los besos que dejamos al viento, las promesas que tiramos al cielo, los momentos que nos quito el destino. Escribiré tu nombre unas cuentas veces ya que no me has dejado recorrerte a besos. Haré las memorias que hemos dejado perdidas y le quitare a mi vida un poco de la esencia que has dejado impregnada en mi. Le contare a la lluvia la tragedia que es no tener a quien escribirle, y le relatare nuestra historia a los verdaderos amantes del amor que es verdadero como duradero. Hoy no me arrepiento de callar esas palabras que siempre me hirieron por dentro, pues entre letras mi alma se desglosa y me quita un poco del peso causante de un dolor intrascendente. 

Esta vez solo me quedan las letras que te mantienen cerca de mi, esas que letras que te gustaba que te leyera. Quiero mantenerte vivo por medio de paginas que minutos antes de pensarte estaban en blanco, y sobrevivirás por medio de mis lapices gastados y mis borradores ya desmoronados.   

sábado, 20 de abril de 2013

Te dejare ir.

Déjame mirarte al menos para recordarte lo que alguna vez fuimos, lo que en un momento dado pudimos ser. 
En el transcurrir del tiempo noté el leve rechazo que le da a uno la vida cuando uno se siente feliz. Cuando uno se siente pleno, tranquilo, bien, llega la vida y empieza a mover sus fichas, como una especie de ajedrez, y empieza el juego en el que inminentemente vas a perder  hagas lo que hagas, juegues como juegues, pierdes y no hay vuelta a atrás. La vida se encarga de arrebatarle a uno esas pequeñas cosas que se vuelven razones, esas cosa que le dan sentido a este karma constante que llamas vida. 
Te vas con tus motivos metidos en los bolsillos, con los ojos fijados en el suelo y quizá inundados de lágrimas. Te vas dejándome con las manos llenas de te quiero, con la cabeza  revuelta de preguntas y con el corazón vuelto mierda. Siempre será igual, porque siempre llegarás me harás feliz en los instantes que tu tienes libre y luego te iras con tu tonta y encantadora forma de hacerme feliz de la manera más cruel posible. ¿Por qué lo haces? ¿Cuál es el propósito? O sólo te gusta ser un hijo de puta y aumentar tu ego con mi sentimientos que a diario se convierten en dolor. Déjame recordarte que te puedes ir porque no te detendré, déjame decirte que no esperes volverme a ver porque no estaré, déjame aclararte que quizá muchas te quieran, y hasta más que yo, pero te puedo asegurar con el alma llena de rencor que nadie te hará sentir como yo. Haz lo que quieras porque no me importas, no me importa nada que venga de ti, no me importa si lo que haces solo me hace sufrir. Hemos tenido la oportunidad que tener el mundo bajo nuestros pies, hemos tenido la oportunidad de caminar de la mano, siempre, y tu me has arrebatado de la manera más grotesca esa oportunidad. Te negare lo mucho que te quiero, lo forma en la que te extrañare, te negare el hecho de que quiero que te quedes, y te negare todo con lo que te pueda dar un indicio de que eh dejado mi orgullo. Lo lamento, porque eso no volverá a suceder, porque al igual que tu también me canse, me canse de los perdón que siempre tuvieron que haber sido adiós. Te dejare partir con la condición de que hagamos lo posible por no volvernos a encontrar, de que el trato sea irse sin recriminación alguna. Es ilógico, pues te tendré y tu me tendrás en cada recuerdo, nos recordaremos y nos hallaremos en otras personas. 
¿Cómo es posible que después de tanto nos larguemos de la manera más cobarde? Estamos huyendo de lo que debió ser una lucha por esto que juntos decíamos que iba a ser ''para siempre''. Cuídate de las personas como tú o cómo yo,  esas personas que hacen daño, esa clase de personas que después de querer tanto son las que te llenan el alma de rencor y te inundan los ojos de lágrimas. Somos 2 almas gemelas que jamás podrán estar juntas porque con el pasar del tiempo se contaminaran, se dañaran y se lastimaran tanto que al final terminaran acostumbrándose a un dolor que no debe ser, lamentando no haber dejado los buenos recuerdos y ahora tener que soportar malos momentos.


domingo, 7 de abril de 2013

Acercándome a lo imposible.

Me encontré sola, devastada y acurrucada en el rincón más profundo de mi subconsciente. Te necesitaba, aun sabiendo que el final se acercaba. Me lamente, y aproveche mi soledad para llorar un poco y dejarme caer sobre las memorias, los pensamientos, los sueños que te incluían. Te visitare de vez en cuando en mi conciencia, te nombrare un par de veces, te sonreiré de lejos al recordar nuestros chistes, vivirás en mi. Hoy agacho la cabeza, me miro los zapatos y me pregunto cuanto eh recorrido, cuando me eh desgastado en algo que desde el primer día se le vislumbro un final, un final que incluía caminos separados, promesas olvidadas, personas que olvidaban lo que sentían el uno por el otro y se destruían cada vez más. Quiero avanzar para hallar el final sin recordar el principio. 

Es ahora cuando me pregunto si en realidad alguna vez te importo, es difícil, las opciones abundan y yo aun me encuentro aquí, hundida en mis pensamientos negándome lo que siempre supe ¡QUE TONTA! 
 -Me haces falta- escribió
-Y tu a mí- respondió. 
Nunca entendí la forma en que le hacía falta, siempre nos extrañamos de forma diferente. Para él algo carnal, para mí algo emocional, metafísico, de verdad. Debí imaginarlo desde un principio, todo siempre fue tan ''a tu manera''. Bien, me quedare aquí sustituyendo las sonrisas por lagrimas, presagiando lo que harás cuando baje el telón de esta tortuosa historia de dolor, ¡oh! perdón, de amor. 
No se si me seguirás pidiendo con miradas y gritos de silencio que me quede a tu merced, no sé. Y no lo haré, no me quedare por ello. Quizá me quede por unos momentos más de tortura, por los pocos minutos que me quedan a tu lado. Se lo mucho que me lastima tu piel, se lo mucho que me duele tu mirar, y también se lo mucho que dolerás en un futuro cercano.
Te mantendré al tanto de las veces que aparezcas en mis pensamientos, también en mis sueños. Me costara alejarme, me costara dejar de sentirme sola aun cuando estas a mi lado, me costara dejar de saborear la soledad que dejas al besarme. Se acerca lo previsto, el final, nuestro final.