Déjame mirarte al menos para recordarte lo que alguna vez fuimos, lo que en un momento dado pudimos ser.
En el transcurrir del tiempo noté el leve rechazo que le da a uno la vida cuando uno se siente feliz. Cuando uno se siente pleno, tranquilo, bien, llega la vida y empieza a mover sus fichas, como una especie de ajedrez, y empieza el juego en el que inminentemente vas a perder hagas lo que hagas, juegues como juegues, pierdes y no hay vuelta a atrás. La vida se encarga de arrebatarle a uno esas pequeñas cosas que se vuelven razones, esas cosa que le dan sentido a este karma constante que llamas vida.
Te vas con tus motivos metidos en los bolsillos, con los ojos fijados en el suelo y quizá inundados de lágrimas. Te vas dejándome con las manos llenas de te quiero, con la cabeza revuelta de preguntas y con el corazón vuelto mierda. Siempre será igual, porque siempre llegarás me harás feliz en los instantes que tu tienes libre y luego te iras con tu tonta y encantadora forma de hacerme feliz de la manera más cruel posible. ¿Por qué lo haces? ¿Cuál es el propósito? O sólo te gusta ser un hijo de puta y aumentar tu ego con mi sentimientos que a diario se convierten en dolor. Déjame recordarte que te puedes ir porque no te detendré, déjame decirte que no esperes volverme a ver porque no estaré, déjame aclararte que quizá muchas te quieran, y hasta más que yo, pero te puedo asegurar con el alma llena de rencor que nadie te hará sentir como yo. Haz lo que quieras porque no me importas, no me importa nada que venga de ti, no me importa si lo que haces solo me hace sufrir. Hemos tenido la oportunidad que tener el mundo bajo nuestros pies, hemos tenido la oportunidad de caminar de la mano, siempre, y tu me has arrebatado de la manera más grotesca esa oportunidad. Te negare lo mucho que te quiero, lo forma en la que te extrañare, te negare el hecho de que quiero que te quedes, y te negare todo con lo que te pueda dar un indicio de que eh dejado mi orgullo. Lo lamento, porque eso no volverá a suceder, porque al igual que tu también me canse, me canse de los perdón que siempre tuvieron que haber sido adiós. Te dejare partir con la condición de que hagamos lo posible por no volvernos a encontrar, de que el trato sea irse sin recriminación alguna. Es ilógico, pues te tendré y tu me tendrás en cada recuerdo, nos recordaremos y nos hallaremos en otras personas.
¿Cómo es posible que después de tanto nos larguemos de la manera más cobarde? Estamos huyendo de lo que debió ser una lucha por esto que juntos decíamos que iba a ser ''para siempre''. Cuídate de las personas como tú o cómo yo, esas personas que hacen daño, esa clase de personas que después de querer tanto son las que te llenan el alma de rencor y te inundan los ojos de lágrimas. Somos 2 almas gemelas que jamás podrán estar juntas porque con el pasar del tiempo se contaminaran, se dañaran y se lastimaran tanto que al final terminaran acostumbrándose a un dolor que no debe ser, lamentando no haber dejado los buenos recuerdos y ahora tener que soportar malos momentos.

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