Olvida el tiempo aquel donde los pasos dados los dimos por separados. Olvida todas las miradas que cruzamos y nos advirtieron que la distancia se hacía más fuerte. Olvida las personas con las que nos besamos más por rencor que por amor. Olvida todas las conversaciones que evadíamos tratando de hacer un hecho aquel adiós. Olvida las veces en las que tratamos de ignorarnos agrandando la frustración de no dejar el orgullo y hablar. Olvida todos esas veces que prometimos no volvernos a hablar. Olvida toda las lagrimas y todas las discusiones que nos hicieron mal. Olvida la persona que fui, lo mucho que te dañe, la dureza con la que te trate, lo inconsciente que llegue a ser. Olvida el pasado por el que lloramos. Olvida todo lo que nos impidió seguir siendo y esos obstáculos que inútilmente no pasamos.
Después de tanto nos encontramos. Me hallaste perdida entre una historia falsa y apresurada, yo te hallé olvidándote de mi. Es ahora cuando no quiero disculpas, no quiero pretender ni prometer que todo va a cambiar. Quiero volcar esta historia y permitirme hacerla diferente.
No quiero esforzarme en recordar los trazos ya marcados, no quiero volver a lo que nunca llegamos a ser pero es debido reconocer que gracias a esos malos ratos hoy estamos aquí. Quiero tenerte constantemente a mi costado, sentirte siempre cerca, besarte para que el tiempo se detenga y entre promesas detener el mundo que siempre nos dijo NO. Perdóname quizá te pido mucho, o tan solo es que ya no me encuentro sin ti.
Llevo un pasado que aun me pesa, que no olvido y a veces me envenena pero no creo que sea indicio para rendirme, o al menos despedirme. Cuantas veces te encontraste a mi lado para ayudarme, apoyarme y esas cosas lindas que solo haces tú para enamorarme y yo hasta ahora (estúpidamente) me doy cuenta de que eras tú el destinatario de mis cartas nos enviadas, de mis palabras calladas, de mis pensamientos guardados, de todo este amor que tenía arrinconado.
Hoy no dejemos de amarnos, pero si dejemos el miedo, la inseguridad, el olvido, y todo lo que sería contradictorio con nosotros para hoy por fin lograrnos, hacernos, querernos, y todo por lo que nos ha esperado el tiempo. Déjame retenernos en momentos perfectos, en besos largos, en días soleados o lluviosos no importa, porque el clima y lo demás se torna irrelevante cuando tomas mí mano y me haces sentir que nacimos para impregnarnos en nuestra memoria.