´´No se quien esta peor, tú que vas y vienes o yo que cada vez que te vas vuelvo a esperarte.``
Tu falta de constancia en la historia siempre fue el peor de tus tantos defectos, ningún otro me molestaba tanto como ese; ese ir y venir de palabras y promesas que al final siempre estuvieron a medias. Jamás te importe más de lo que solía darte, puesto que en este punto no me vas a negar que no te gustaba sentirte relevante, tal como yo te hacía sentir. No pediré perdón por haberme ido, no es algo que lamente, es más, es algo que hoy me hace sentir completa ¿por qué? Sí, fue maravilloso estar lejos, decir adiós, liberarme de esta historia ya tan rota. Me gusto dejar de sentirme amada a medias. Me gusto ver nuevos horizontes. Me gusto levantarme y no preguntarme si hoy te quedarías o solo me cambiarías.
El día en que decidí marcharme no fue fácil pues era abandonar a quien tanto amaba que a pesar de todo en el fondo me necesitaba, pero al pensarlo bien dolía saber que habían más contras que pros. Estaba cansada, estaba tan lastimada, estaba ya tan sofocada de tanta inconstancia que a pesar de haber intentado ya dejarte eso fue lo único que funciono.
Volverás, tal como las anteriores veces, me dolerá decirte que no estoy dispuesta, que ya me he ido, y que no volverás a tener a la mujer anterior a la que ahora soy. Tuve que dejar de lado mis sentimientos, mis sueños a tu lado, mis esperanzas de cambio, mis ganas de seguir, mi falta de voluntad para irme, deje tantas cosas para decidir un adiós que me dolía más a mí, quizá en ese momento no te importo (ahora tampoco) porqué ya existía quien supliera mi falta, alguien que sin resentimientos y a mi parecer te quiere, de una manera exorbitante, que convierte su amor en nulidad de voluntad, pero alguien que al igual que tú convierte su autoestima en un egocentrismo insoportable para personas como yo.
Hoy aun me vibra el alma con un sentimiento que te perteneces, pero a diferencia del pasado, no te quiero de vuelta, no te espero, ya no me aguarda en tu llegada el sentimiento infernal de sentirme subyugada a un amor que no nos pertenece.
Me gusta estar así, tan abierta a nuevos horizontes y dejando de lado todo lo que un día me hirió, dejando las preocupaciones externas a mi vida, tan libre, tan sonriente sin causa, tan llena de lo que un día me quitaste, tiempo y vida.