Entre la soledad de mi habitación y la fantasía de mis pensamientos, llego a mi la inspiración en forma de recuerdos, memorias perdidas, sueños robados, cosas inconclusas. Mirar por la ventana y encontrarte con un infinito que te angustia, no te responde y a medida que corren los minutos te deja sin razones. Quizá escribir me llena de poder para plasmar aquí la mortandad de mis sueños, la debilidad de mis deseos y la falsedad de mi sonrisa. A veces nada importa, y todo pasa sin relevancia alguna, a veces los ánimos se caen, la felicidad no se vislumbra y las razones ya no existen. Entre estas vivencias llega algo o alguien que te trasfigura la realidad; tal vez una mujer, un hombre, una sonrisa, un sueño, un amigo, un libro, una canción. Pero existe una razón que te cambia hasta los pensamientos. Te sientes bien, hay algo que no sabes que es que te complementa el alma, eso que te hace dar ganas. Sonríes con el más profundo trasfondo, continuas tu vida con un propósito. Luego cambia, algo te decepciona y terminas en el mismo vació donde te encontrabas al principio, la oscuridad de nuevo te abunda, se esfuma la falsa libertad en la que te encontrabas, te cohíbes, te encierras en un mundo que solo existe en tu conciencia. Este mundo en el que solo existes tu y tus más grandes pasiones, es el lugar que concurres cuando no quieres escuchar nada ni a nadie, es el lugar que visitas cuando en las noches evitas llorar por falsas ilusiones, es el lugar en el que habitas cuando el mundo real no se encuentra de la manera más estable. Volver a realidad nunca fue sencillo, pero ¡maldita sea! tenemos que hacerlo, quizá no haya un motivo del porque hay que hacerlo, pero existe una razón de peso que nos obliga ah hacerlo, es donde realmente vivimos, mierda. Nos dejamos caer de nuestro mundo mental al mundo real en caída libre solo para golpearnos de una forma tan brutal que nos hará entender que debemos dejar de ser quienes somos y empezar a comportarnos como la gente y las reglas que la sociedad no lo impongan. Solo quieres que alguien entre contigo a ese mundo irreal, entienda, te sonría, toque tu rostro y te mire, te mire con ojos de me quedare. Solo pides que alguien comprenda o al menos intente adentrarse un poco más en ti, alguien que se interese, alguien que comparta esas pequeñas cosas que a veces solo tu haces, esas cosas que marcan la diferencia.
Tu estas allá y yo acá, no se quien eres, y tu no sabes quien soy pero te espero para cumplir el anterior párrafo Espero encontrarnos pronto.

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