Uno sabe cuando es momento de olvidar. Uno lo presiente. Pero, a veces no queremos entender o aceptar que a llegado el terrible y fatídico momento de olvidar. Es momento de avanzar, es momento de dejar atrás. Y sientes miedo, y quieres volver a intentar y pretendes quedarte ahí, en el momento del adiós, y prolongarlo. Y empiezan esos flashback, esos que te rompen un poquito el alma, esos que te llenan los ojos de agua.
Debemos olvidar, es algo esencial, no podemos quedarnos quietos en el lugar donde nos han dejado solos. Quizá en un futuro lejano se encuentren y las cicatrices olvidadas ya no duelan tanto. Hoy mi querido amigo te digo, debes continuar. Al igual que yo. Debemos dejar de estremecer nuestra mente con solo su nombre, debemos dejarlos ir como ellos lo hicieron con nosotros ¿no?. Es ahora o nunca, ya no hay razones para quedarse esperando, ya algunos instantes se han ido y el tiempo sigue avanzando.
Lo siento, siento no intentarlo una vez más, me eh quedado sin animo, sin razones. Hoy debo dejarte ir en un poco de lagrimas, un poco de malas palabras, un poco de falsos amores, un poco de nosotros. Lamento tener que dejar que el viento, el tiempo y la voluntad se lleven lo que hicimos, lo que demostramos, lo que construimos. No soy yo quien decidió esto, fueron nuestras malas decisiones, nuestra falta de carácter, nuestro constante orgullo.
Lo siento debo irme con todo incluido.

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